domingo, 26 de diciembre de 2010
domingo, 12 de diciembre de 2010
Quien se muerde la cola puede acabar por engullirse entero, una situación ridícula además de tóxica y preocupante si no te preocupa
lunes, 6 de diciembre de 2010
Resbalón
Más allá de lo que dice, o de cómo lo dice, muchas veces, lo que engrandece a un escritor es lo que calla. Los mayores efectos suelen lograrse con los mínimos medios. Me refiero a lirismo, sensibilidad, a cualidades que tienen más relación con la vergüenza o el respeto hacia los personajes que con la inteligencia. A lo que Salinger administra de modo magistral en sus relatos. Porque hay que saber administrarlo. Crear tensión. También cualidades menos comunes que la inteligencia y seguramente más enfermizas. Por su aparente facilidad, muy tentadoras de imitar por una legión de escritores que siempre acaba por despeñarse en un minimalismo vacío y carente de tensión. O en fragmentos dislocados. Todos (salvo los tontos) somos más o menos conscientes de los límites de nuestra inteligencia, pero solemos pensar que el respeto y la sensibilidad están al alcance de cualquiera. Ayer bananas. Hoy plátanos. Cosas que resbalan si se las pisa. El peligro de alargar una frase.
domingo, 28 de noviembre de 2010
Algo sobre bananas
Y es que que una frase genial está al alcance de casi todos, un poema, ya de menos, un relato, de menos aún, una novela, de muy pocos y “La broma infinita” (es broma) sólo de David Foster Wallace.
Vaya, que aunque haya tantos escritores necesitados de creer lo contrario, el tamaño sí que importa.
jueves, 25 de noviembre de 2010
lunes, 15 de noviembre de 2010
África completamente azul
De entre las mil maneras que tengo de perder el tiempo, una de ellas consiste en que siempre que veo un mapa, sobre todo si es un mapa del mundo, me quedo un buen rato mirándolo embelesado. Y es gracias a esa costumbre que ayer, en el que había colgado en la habitación de una niña de ocho años, descubri que había ideado una clasificación de los países según el siguiente criterio que estaba escrito, me parece, sobre el océano Índico:
PAÍSES DE ÉXITO (coloreados de rojo)
PAÍSES NORMALES
PAÍSES POBRES O MUY POBRES ( coloreados de azul)
PAÍSES MÁS O MENOS DESHABITADOS.
Después, no sé si porque pensó que el mundo no le merecía tanto esfuerzo, en vez de colorear le pareció más práctico escribir apostillas a las diferentes zonas del mundo junto a los países:
Argentina normal
Europa casi toda normal
África completamente azul
EEUU: De aquí pa arriba todo rojo
Asia: Algunas partes normales
El Polo Norte: deshabitado
El Polo Sur: deshabitado (salvo esquimales).
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Diga treinta y tres
(Horacio, Oda 33. Traducción de Jose Luis Moralejo).
domingo, 31 de octubre de 2010
Tres consultas
El caso es que precisamente a raíz de un escolio (ahora que lo sé, lo digo), busco en el diccionario de la RAE vía internet la palabra escoliasta y obtengo lo que sigue:
1ª consulta: Persona que escolia
2ª consulta: Poner escolios a una obra o escrito
3º consulta: Nota que se pone a un texto para explicarlo
Y así ,voy pasando una tarde más de domingo, y me vuelvo a replantear lo de la ciudadanía británica o romana.
domingo, 24 de octubre de 2010
Alma y cincel
Tras colocar la inutilizada plantilla en el zapato, abro la puerta del cuarto de baño y la perra se mete disparada y consciente de que el castigo es merecido.
A la media hora, cuando acaba el partido del Valencia, le levanto el castigo y la noche sigue su curso previsible hasta que esta mañana al levantarme me doy cuenta de dos cosas, de que la plantilla ha desaparecido completamente (en su estómago, no hay otra alternativa) y de que la perra esta vez ni se immuta al verme coger el zapato.
A lo que iba es a que la inteligencia de mi perra es hoy menos rudimentaria que ayer y a que si sigo castigándola a la larga conseguiré un animal tan inteligente como moralmente repulsivo.
domingo, 17 de octubre de 2010
English of course. Course of English
.................................(Longman dictionary)
domingo, 10 de octubre de 2010
Semáforos sin flor
,
Están por los cincuenta.
Suelo cruzármelos cuando atardece
corriendo por la acera.
Si está rojo patean
sin descanso la esquina
o consultan, absortos,
su reloj de pulsómetro.
Y siguen incansables
huyendo de la muerte
cuando cambia el semáforo.
.............................................
....................................... (Ricardo Lobo Lucas, La ciudad visible)
domingo, 3 de octubre de 2010
Quién si no
.
domingo, 26 de septiembre de 2010
La playa en septiembre
Un par de cuadros de San Joaquín.
Un sol que se agradece.
La silueta de las islas Columbretes.
Un pescador con dos cañas plantadas en la orilla sentado en una silla leyendo La República.
Una mujer en top-less también plantada en la orilla encarándose al sol como una garza secándose el plumaje.
Una persona (o dos si son pareja) /500 m2.
El arcoiris cuando te bañas y una ola rompe frente a ti.
Una medusa muerta en la orilla que apenas daba asco o pena.
Dos inglesas con un palito urgando en la medusa.
Gente (poca, ya lo he dicho), pero con ganas de alargar el verano.
Barcos grandes que siempre van por la una linea muy flaca.
Tanta visibilidad que verías a la gente saludando desde la cubierta.
Larus argentatus mezclándose despreocupadamente con Homo sapiens.
El mar muy calmo y de repente un ventarrón de Levante que lo encrespa y nos tenemos que ir.
domingo, 19 de septiembre de 2010
Todo el matorral
Toda la vida he sido un fraude. No estoy exagerando. Casi todo lo que he hecho todo el tiempo es intentar crear cierta imagen de mí mismo en los demás. La mayor parte del tiempo para caer bien o para que me admiraran. Tal vez sea un poco más complicado que esto. Pero, si uno lo piensa bien, se trataba de caer bien y de ser querido. Admirado, aprobado, aplaudido, lo que sea. Ya me entienden. En la escuela me fue bien, pero en el fondo mi motivación no era aprender ni mejorarme a mí mismo sino simplemente que me fueran bien las cosas, sacar buenas notas y entrar en los equipos deportivos y obtener buenos resultados. Tener un buen expediente académico e insignias de victorias deportivas en mi chaqueta para enseñarle a la gente. No me lo pasaba bien porque siempre tenía demasiado miedo a que no haría las cosas lo bastante bien. El miedo me hacía esforzarme muchísimo, así que todo me iba siempre bien y terminaba consiguiendo lo que quería. Pero en realidad, en cuanto conseguía la mejor nota o ganaba el título deportivo de la ciudad o conseguía que Angela Mead me dejara ponerle la mano en el pecho, no sentía apenas nada más que tal vez el miedo a no ser capaz de conseguirlo otra vez. La siguiente vez o cuando quisiera alguna otra cosa. Recuerdo estar en la sala de recreo en el sótano de Angela Mead en el sofá y que ella me dejara meterle la mano y no sentir la suavidad viva o lo que fuera de su pecho porque lo único a lo que yo me dedicaba era a pensar: "Ahora soy el tipo al que Angela Mead le ha dejado tocarle las tetas." (...)
.
............(David Foster Wallace, El neón de siempre. Trad. Javier Calvo)
domingo, 12 de septiembre de 2010
Intervención evolutiva en procesos de envejecimiento
(Habla de la psicoterapia apropiada para que el jubilado acepte el final de su rol laboral).
El sujeto debe aprender que no se le elimina del sistema productivo por ser ya “viejo” o “inutil” sino que se le da un merecido descanso tras una larga etapa en la que ha contribuído con su esfuerzo al mantenimiento social general.
domingo, 5 de septiembre de 2010
Esferas a las manos
(Mi propia versión (en verso) del asunto está siendo revisada por problemas de contenido y tono).
miércoles, 1 de septiembre de 2010
De parte de Chandler
Si no pudiera ser dulce, no merecería estarlo.
domingo, 22 de agosto de 2010
Otra historia
domingo, 15 de agosto de 2010
Karmelo C. Iribarren
El poema que dejo aquí tiene lo que hay que tener: sencillez y misterio
Las hojas húmedas
sobre la lápida
apenas dejan ver la inscripción.
Las retiro
y luego, como siempre, me quedo
un rato ahí,
....................mirando
esas cifras
y esas letras
negras,
...........como otros miran
una pluma
o un reloj.
domingo, 1 de agosto de 2010
Llaves olvidadas, Jose Ángel García Caballero
El libro, lo hemos señalado al referirnos a la biografía machadiana, nos habla sobre la soledad, el amor perdido y su aceptación estoica y resignada, en la línea de la lírica cortesana. Y es que, si nos remontamos en el tiempo, encontramos en lo versos de Jose Ángel García ecos de Garcilaso de la Vega tanto por su temática amorosa como por su música. Versos más atentos a transmitir una cadencia, o una sensación que un sentido a través de la semántica. Versos inconcretos, seguramente debido a que tratan de dar cuenta de las fluctuaciones anímicas de un protagonista que, aunque en ocasiones hable por boca de diferentes personajes a través del monólogo dramático, muestra una única e inconfundible voz.
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Podría afirmarse que el libro es un mismo y largo poema dedicado a indagar sobre la pérdida real o imaginada (porque también se pierde/lo que no se ha tenido) y la nostalgia que la pérdida entraña. Un largo poema escrito por un poeta de exacerbada sensibilidad que se dispara a partir de mínimos elementos procedentes de exterior. Quizá los últimos versos del libro se desmarquen un poco del desesperanzado tono del resto, no me resisto a copiarlos aquí por su belleza:
martes, 27 de julio de 2010
Tres a cero
sábado, 24 de julio de 2010
domingo, 18 de julio de 2010
La respuesta en el viento
Y ya totalmente espabilado pienso que la perra estaba mucho menos alarmada de ver al molinillo actuar como un perro que yo de ver a la perra actuando como una persona.
domingo, 11 de julio de 2010
¿Por qué no las manos?
domingo, 4 de julio de 2010
Otra vez Wolfe
Por respetar la integridad del libro dejo aquí un poema de otro anterior: Arde Babilonia (1994).
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Solo
sábado, 26 de junio de 2010
Silogismo salvaje
Siendo la capacidad de persuasión el único criterio de excelencia artística, y la carencia de facultades críticas el mejor modo de ser persuadidos concluímos que la erradicación del analfabetismo dejó al artista sin público y lo obligó a replegarse sobre sí mismo. La aparición de la vanguardia podría ser consecuencia de la extensión de la escolaridad.
domingo, 20 de junio de 2010
Ensayo sin error
lunes, 14 de junio de 2010
martes, 8 de junio de 2010
Recuerdo infantil
lunes, 7 de junio de 2010
1651
............................ .....................Baltasar Gracián, El Criticón
domingo, 30 de mayo de 2010
Un contemporáneo
jueves, 27 de mayo de 2010
El esteta y su víctima
Sören Kierkegaard, Diario de un seductor. (trad. Demetrio Gutierrez Rivero)
miércoles, 19 de mayo de 2010
Ayuda sin paliativos
No se trata de atreverse ante cualquier circunstancia (un ocho mil se escala por cobardía). El atrevimiento ante las figuras de autoridad: jefe, profesor, un amigo con ascendiente sobre ti, alguien detrás de una barra… curan las heridas infligidas por el padre. El atrevimiento en las relaciones íntimas (seguramente el más difícil) si estemos enamorados, curan las infligidas por la madre. Cuando una pieza de dominó cae las otras suelen ir detrás. La tarea primordial de psicoterapueta es tocar la piezas adecuadas en el momento adecuado.
Y no hay más, la valentía (ya lo dije) es el motor del cambio, pero la valentía precisa un paso previo: la incomodidad en la propia piel. En este sentido quien sufre ya tiene, parte de la mitad del camino hecho. Digo parte porque quien sufre suele buscar desesperadamente alivio a su sufrimiento, y es fácil que le vendan la burra de los buenos consejos, del sentido común, o de los psicofármacos administrados alegremente que, a la larga, tras un primer alivio, te vuelven más culpable o sufriente o, en el peor caso, más fósil. En este sentido el conductismo puro y duro casi me merece más respeto que el cognitivismo o que ese hipermercado de las llamadas terapias humanistas (las más fraudulentas). Basta
miércoles, 12 de mayo de 2010
Duda analógica:
Que cada palo aguante su vela
¿Que cada palo aguante su vela?
(Cuál de ellas, y si todas, ¿en qué orden?)
lunes, 10 de mayo de 2010
Tinta invisible
martes, 4 de mayo de 2010
Miedo
domingo, 25 de abril de 2010
Sin asunto
domingo, 18 de abril de 2010
Tirando de un hilo
sábado, 3 de abril de 2010
Penélope otra vez
viernes, 2 de abril de 2010
De la fragilidad de todo
Hay poemas que siento con tanta intensidad que tengo la certeza de que podría haberlos escrito. Y no es vanidad. Precisamente es todo lo contrario. Porque cuando un poema o cualquier obra artística se despliega ante nosotros en toda su riqueza revelándonos todos sus detalles e intenciones, a veces más de las que hubiera sospechado el propio autor, las fronteras del ego se difuminan y escritor y lector terminan por confudirse. La contemplación es siempre activa. Naturalmente, ojalá, no sucede con todos los poemas que me gustan, ni siquiera con el mismo poema en distintas circunstancias. Hay circunstancias vitales que iluminan desmesuradamente poemas que en otras, aún gustándonos, pasarían más desapercibidos. Sin relación no hay arte. Durante la creación el autor se desdobla en escritor y lector, y durante la lectura quien lee recrea las mismas o parecidas o distintas, da igual, operaciones poéticas que en su día llevó a cabo quien concibió el poema. La poesía natural, la que nos sale al paso en el campo o en la calle, no existiría de no ser porque estamos ahí para contemplarla. Nosotros o nadie somos sus autores. De la misma forma, no hay tanta diferencia entre escribir y leer.
Sirva lo dicho para justificar que este poema de Fabio Morábito es tan mío, o vuestro, o de nadie, como suyo.
Mudanza
.
A fuerza de mudarme
he aprendido a no pegar
los muebles a los muros,
a no clavar muy hondo,
a atornillar sólo lo justo.
He aprendido a respetar las huellas
de los viejos inquilinos:
un clavo, una moldura,
una pequeña ménsula,
que dejó en su lugar
aunque me estorben.
Algunas manchas las heredo
sin limpiarlas,
entro en la nueva casa
tratando de entender,
es más,
viendo por dónde habré de irme.
Dejo que la mudanza
se disuelva como una fiebre,
como una costra que se cae,
no quiero hacer ruido.
Porque los viejos inquilinos
nunca mueren.
Cuando nos vamos,
cuando dejamos otra vez
los muros como los tuvimos,
siempre queda algún clavo de ellos
en un rincón
o un estropicio
que no supimos resolver..
.