domingo, 30 de septiembre de 2012
Una bici sin timbre
martes, 11 de septiembre de 2012
Empieza el curso
(Dicho esta mañana por una profesora del IES Villamarxant)
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Barro mi casita
viernes, 31 de agosto de 2012
sábado, 14 de julio de 2012
lunes, 9 de julio de 2012
jueves, 28 de junio de 2012
Qué bochorno
lunes, 25 de junio de 2012
Rodeado de esplendor
sábado, 16 de junio de 2012
Arte menor
viernes, 1 de junio de 2012
En el estanco
jueves, 31 de mayo de 2012
Queridos lectores
viernes, 18 de mayo de 2012
De la construcción de la muralla china
jueves, 10 de mayo de 2012
La locura de Tolstoi
sábado, 28 de abril de 2012
La clase de los viernes
lunes, 16 de abril de 2012
Experiencias berlinesas
Una cerveza tan buena y tan bien tirada que da casi igual la marca que pidas.
La chica que salió del puesto de bocadillos de la estación a buscarme porque había olvidado llevarme las servilletas.
El jubilado que dedica su ocio a ayudar a los turistas perdidos en el metro.
Un grupo de chimpancés protagonizando una escena familiar que me provocó las mayores carcajadas desde hace meses.
Un orangután joven metiéndose del todo en un saco y rodando por la paja como si fuera un fardo
En el jardín botánico mirar dentro de un invernadero las plantas que veo aquí cuando salgo al campo.
Un cilindro lleno de agua y dentro de él decenas de medusas latiendo.
Un estudiante de la Universidad Libre que me llevó en su coche a recuperar el móvil que había perdido.
Un ambiente tan agradable que no tienes ganas de perder el tiempo en ningún museo.
Un garito cualquiera de la Berlin Strasse con música en directo y mucha gente mayor con muchas ganas de pasárselo bien.
Una Suzuki amarilla de los años setenta aparcada en la acera.
Farolas que iluminan lo suficiente para guiar a una borracho sin deslumbrarlo.
Tazas de water limpias como espejos en garitos donde la gente bebe cerveza sin parar.
Un horno con tantas cosas buenas en las vitrinas que no sabes qué pedir.
Muy poca gente mirando el móvil o hablando por él.
Un grupo de adolescentes que se levantó en el metro para dejar que se sentara un grupo de deficientes mentales.
Muchos perros y ninguna caca en las aceras.
Bicis sin marchas ni amortiguadores, pero con asientos muy cómodos.
miércoles, 28 de marzo de 2012
El guardián entre el centeno
-Pues va de un niño que se queja mucho
´-¿Y de qué se queja?
Pues, por ejemplo, de tener que leer libros por obligación, me hubiera gustado que contestaran.
miércoles, 21 de marzo de 2012
Evaluaciones III
Evaluaciones II
martes, 20 de marzo de 2012
viernes, 9 de marzo de 2012
En el bar de la esquina
sábado, 11 de febrero de 2012
Ética callejera
sábado, 4 de febrero de 2012
Preguntas a papá
domingo, 22 de enero de 2012
El arte de amargarse la vida
viernes, 20 de enero de 2012
Hacerse mayor
martes, 3 de enero de 2012
Menos barro
jueves, 22 de diciembre de 2011
Escuchar villancicos no forma parte de la condición humana
domingo, 18 de diciembre de 2011
Soltar lastre
domingo, 11 de diciembre de 2011
Voz pasiva
sábado, 3 de diciembre de 2011
El amo de la chucha
- Tienes cara de pensar, seguro que estabas leyendo.
- Sí
- ¿Era libro o revista?
- Libro
- ¿Y qué libro, si puede saberse?
- Los Pensamientos de Pascal.
martes, 29 de noviembre de 2011
De interés para el votante
sábado, 19 de noviembre de 2011
Por la abstención
Tampoco tenemos mecanismos para revocar los cargos si no cumplen con lo prometido. En una democracia, si cierto número de electores lo propone, se convoca un referendum para sustituir al representante corrupto o mentiroso, sea un diputado, un juez o un presidente de gobierno.
sábado, 12 de noviembre de 2011
Antípodas
sábado, 5 de noviembre de 2011
Teoremas del día
domingo, 30 de octubre de 2011
Pan o circo
El otro día (me ponen de buen humor las acotaciones temporales cuando escribo para la posteridad), yendo por el pasaje hacia el descampado me crucé con Íter, un dálmata que se crió con mi perra cuando el parque era parque y no parking. Como en la infancia todos nos parecemos, durante un tiempo fueron amigos, hasta que Íter se dio cuenta de que, además de perder todas las carreras, era acuático y Loba, que es de secano, se negaba a seguirle cuando se metía en la desmesurada fuente de la plaza Tierno Galván. Entiendo que fue Íter quien percibió los desplantes de la Loba, porque ella, puro instinto, no está muy dotada para la fidelidad, el sentimentalismo o la sabiduría. Ahora mismo está tumbada a mi izquierda, calibrando la parte de sol y sombra, de alfombra y suelo, que su instinto le dicta para un treinta de octubre. Si los ángeles tuvieran patas en vez de alas serían como ella: rubios, inocentes, asexuados y ubicuos porque están en todas partes, pero si los buscas no los encuentras en ninguna.
Decía que sospechaba que Íter es mucho más listo y entregado que mi perra. Volviendo al principio, el otro día, a una orden de su dueño lo vi sentarse, dejarse colocar en medio del cráneo una aceituna; permanecer estático con ella unos segundos hasta que, a otra señal del dueño, giró la cabeza cazándola en el aire. Si hubiera escupido el hueso, la escena, de tan perfecta, habría sido más propia de un dibujo animado. Pero no, el dálmata se tragó el hueso, demostrando que nadie es perfecto y destruyendo el primer argumento que elaboré al salir de mi estupefacción para que mi perra y yo no saliéramos demasiado malparados: los dálmatas nunca debieron salir de la ficción animada. Refutado éste, roussoniano y nostálgico, razoné que lo que Íter había ganado en sabiduría circense lo había perdido en instinto. Si ya tengo dudas, de que para las personas la educación circense, única que se oferta, represente una ventaja, aseguraría que en el caso de los perros es una desgracia. Mi perra, sin yo pretenderlo, más bien haciendo de la necesidad virtud, ha sido criada en libertad. También recordé la pena que me daban los animales del circo. En fin, sea como sea, prefiero que mi perra no razone.
Después, mientras buscaba a la perra por las zonas menos limpias del descampado, argumenté que hay personas que no tienen nada mejor que hacer o perros que no tienen otra alternativa. De este útimo consuelo, que apenas creí, pasé a la melancolía. La Loba y yo tenemos demasiada faena y demasiado disímil. Nos ignoramos mutuamente. Si razonara un poco, al menos saldría por la puerta de la calle a hacer uso de su instinto cuando le placiera. Y yo no tendría que levantarme ahora mismo y dejar de escribir para acompañarla al descampado.
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sábado, 22 de octubre de 2011
Tiempos revueltos
martes, 11 de octubre de 2011
Joaquín O. Giannuzzi
Y poco más. Agradecer a la Fundación Sibila del BBVA la edición de esta obra completa, me complace saber que al menos una mínima parte del dinero de mi hipoteca haya servido para editar la obra completa de este poeta inmenso con un emotivo prólogo de Jorge Fondebrider.
Hay varios poemas accesibles y hasta una de sus libros:”Violín obligado”, en la red. Dejo aquí, a modo de muestra, dos poemas de los más de cien que componen “Señales de una causa personal”, el libro suyo que prefiero.
El hueso de la gaviota
Breve y liviano sobre la playa, aéreo
el último hueso de la gaviota
aguarda la disolución en manos de los elementos.
No está previsto un accidente
que modifique la situación.
El sólido cuerpo del planeta
también espera,
pasivamente espera y con dulzura
el retorno del hueso a su garganta.
Cincuenta millones de años
contra unas semanas de vuelo.
No hay injusticia en la proporción
sino confianza y un pulido equilibrio
entre el agua el viento y la temperatura solar.
Y allí de pie, el poder humano,
buscando en el cielo un agujero
donde meter la cabeza y si es posible
una eternidad independiente
de uso privado y esqueleto propio.
El buitre y yo
Desde lo alto el buitre
ausculta la agonía del caballo.
Pronto caerá la noche, el buitre
se da tiempo.
....................Todo se cumplirá, no hay error
que impida el desayuno
bajo el sol de la próxima mañana.
También a mí la sombra
me empuja a la guarida.
Pero enciendo una lámpara
y me construyo un universo humano.
Hay demasiados nervios en mi ojo más apto
para esperar dormido
la gracia del día siguiente.